Mi padre y yo realizamos dos acciones frente a la cámara.
La primera acción consiste en cargar varios bultos de café, equivalentes a nuestro peso: él me carga sobre su hombro; yo lo cargo a él sobre el mío. Esta acción la repetimos cada vez que viajo al Playón. Nuestro peso siempre es diferente: algunas veces él me pesa más que yo a él. 
La segunda acción consiste en descascarar y pesar —en una balanza mecánica— una libra de café.
Las dos libras de café suman un kilo. Mi padre y yo somos uno.